Cuento corto de navidad

Erase una vez este cuento corto de Navidad….. Había una vez, en un pequeño pueblo llamado Alegría, una Navidad muy especial. Los copos de nieve caían suavemente del cielo, cubriendo las calles y techos con un manto blanco y brillante. Todos los habitantes de Alegría estaban emocionados, ya que se acercaba la víspera de Navidad.

En el corazón del pueblo, vivía una familia de duendes llamada los Chispeantes. Los Chispeantes eran conocidos por su amor por la diversión y su habilidad para hacer brillar la magia de la Navidad. Este año, decidieron hacer algo extraordinario para alegrar aún más las festividades.

El duende más pequeño de la familia, destellante y curioso, se llamaba Chispín. Un día, mientras jugaba en el bosque mágico, Chispín encontró una estrella fugaz que se había perdido. La estrella, llamada Estrellita, estaba triste porque no podía regresar al cielo y brillar junto a las demás.

Chispín, con su corazón lleno de amabilidad, le prometió a Estrellita que la ayudaría a volver a casa. Juntos, idearon un plan para hacer que la víspera de Navidad fuera inolvidable para todos en Alegría.

Esa noche, Chispín y Estrellita reunieron a todos los duendes del pueblo para una sorpresa especial. Con sus varitas mágicas y la luz brillante de Estrellita, transformaron el centro del pueblo en un espectáculo de luces deslumbrantes y colores centelleantes.

Cuando los niños del pueblo salieron de sus casas, se encontraron con la maravilla de un cielo iluminado por la magia de Chispín y Estrellita. Los árboles parpadeaban con luces resplandecientes, y la risa y alegría llenaron el aire.

Todos en Alegría se abrazaron, compartieron historias y disfrutaron de la compañía de sus seres queridos. Chispín y Estrellita miraban desde arriba, felices de haber traído tanta felicidad a su pueblo.

Y así, en una víspera de Navidad única, la magia de la bondad y la amistad brilló más que nunca en el pequeño pueblo de Alegría. Desde entonces, cada año, los duendes Chispeantes y Estrellita iluminaban el cielo, recordándonos que la verdadera magia de la Navidad está en compartir el amor y la alegría con quienes nos rodean. ¡Y así concluyó la historia de la Navidad mágica en Alegría!